EVALUACIÓN SOBRE INVESTIGACIÓN EN PÁGINAS WEB Y YOUTUBE
v ¿Cuán confiables son
las fuentes?
v ¿En qué elementos nos
apoyamos para considerar que la información es o no confiable?
v ¿Es necesaria más
información?
URL:
Las fuentes provenientes de
páginas web y de videos informativos de YouTube son consideradas muy básicas y
con falta en la fundamentación de la información, no citan a las fuentes, todas
en general carecen de citas o fuentes específicas que indiquen una investigación
previa, a pesar de esta falta en los artículos he encontrado que la información
si es útil, práctica y fácil de interpretar, he determinado que es
complementaria a mis otras fuentes de información proveniente de libros,
artículos científicos y revistas científicas donde se exponen de una forma más
precisa los componentes y beneficios directos e indirectos de Aloe Barbadensis,
así como los compuestos más comunes obtenidos en pruebas de laboratorio, que
coinciden en su mayoría con los citados en páginas web y videos de la red, por
ese motivo puedo definir que son de apoyo, resumen de todo lo anterior y una
forma fácil de explicar y acceder a la información, no encontré nada erróneo en
lo que explican, tampoco algo que pueda poner en riesgo la salud de las
personas, contrario a esto ofrecen ventajas en la información, ya que hay
ciertos detalles acerca del consumo y uso de la sábila que no está del todo
definida en mis fuentes primarias de
investigación, una de ellas la importancia de retirar el acíbar de la hoja de
Aloe Vera y la forma más práctica de hacerlo, con la finalidad de extraer el
gel que contiene las propiedades más importantes para la salud del cabello,
piel y para su consumo directo, dicho gel se puede almacenar, congelar, mezclar
con otros activos naturales para potenciar o simplemente variar una receta
simple con sábila, todo esto suma a incentivar al usuario a preparar de forma
constante y con dinámicas sencillas algo que pueda beneficiar a la salud
diariamente, hablando del consumo del gel de Aloe Vera sin el acíbar (sustancia
que básicamente es un agente protector de la planta contra bacterias y plagas,
un potente laxante y benéfico en cantidades reducidas en el consumo humano,
pero no indispensable), en todas estas fuentes secundarias citadas con
anterioridad se ha encontrado la misma similitud, unas lo abordan más que otras,
en general definen el consumo de gel de Aloe Vera natural como un suplemento
alimenticio que eleva el sistema inmunológico y por lo tanto ayuda a mejorar la
salud, fortaleciendo la mayoría de los sistemas que componen al cuerpo humano,
uno de los principales beneficios que reportan estas fuentes es la mejoría en
el sistema respiratorio, siendo una fuente natural para mejorar casos de asma,
el sistema circulatorio es otro beneficiado con el consumo y/o aplicación de
sábila en la zona afectada, sobre todo en casos de várices, inflamaciones,
golpes, contusiones, dolores articulares y musculares, etc., a nivel cosmético
y la piel, el órgano más extenso del cuerpo, es donde se reportan la mayor
cantidad de aplicaciones y beneficios, ya que ancestralmente el uso del Aloe ha
sido fundamental en la cosmética para reducir irritaciones en la piel, manchas,
acné, caída de cabello, seborrea, caspa, etc., si bien he comentado no citan
las fuentes directas, corroboro esta información con mis fuentes primarias de
investigación que incluyen gráficas de componentes, realizadas por químicos y
expertos en el tema, por lo tanto defino que los sitios web citados son
confiables como fuentes secundarias y terciarias, ante las cuales se requiere
seguir leyendo e investigando, sobre todo en campo, con fuentes que
empíricamente hayan utilizado alguna vez o varias veces la sábila con fines
medicinales, ya sea en consumo directo del gel o la aplicación directa para
curar alguna afección, y el tiempo que se hizo el tratamiento. Esto último es
algo que les hace falta mencionar a los sitios, el tiempo y cantidad de uso,
por ejemplo, cuantos gramos de gel de Aloe Vera puro se deberían consumir al
día y por cuanto tiempo para comenzar a ver resultados o mejoras en una
condición específica, cuantos gramos en la aplicación directa piel o cabello y
por cuánto tiempo para observar cambios favorables, sobre todo citar reacciones
posibles, ya que no todos los organismos producen exactamente los mismos
efectos, evidentemente en unos resultará más notorio que en otros, sin embargo
llego a la conclusión que es fundamental como mínimo hacer una encuesta sobre
el uso de Aloe Vera, en mi tema específico que es sobre el consumo del gel como
fuente nutricional, hay muy poca información confiable sobre el uso directo,
ahora existen cápsulas, polvo, geles preparados, yogurt, etc., para que las
personas puedan ingerir las sustancias activas que hacen de la sábila una
panacea, pero lejos de ello su costo no es totalmente accesible para la mayoría
de la población en México, lo más económico es cultivar la planta de Aloe
Barbadensis y reproducirla para su consumo, se llega a estimar que mientras más
años tiene la planta mayores son los beneficios que posee, así que una planta
de sábila de dos años de edad se considera el promedio para ser consumida y
utilizada con gran concentración de activos, a mayor antigüedad mayores
beneficios, a pesar de la gran cantidad de información en las redes, en
relación al Aloe Barbadensis o Aloe Vera y sus beneficios, no todos los
mexicanos la tienen en sus hogares como fuente primaria de consumo o de salud,
mi propósito de investigación va más ligado a quienes la usan como base de su
dieta y el porqué es benéfico su consumo, sin embargo todos los aportes
encontrados giran más en ámbito estético y no en el nutricional, que no queda
ignorado, si se comenta si se incluye, es importante seguir investigando y
sobre todo poner en práctica el consumo diario de gel de sábila, dado que es
inocuo analizar qué cambios existen después de un tiempo de consumirla, a nivel
digestivo y sobre todo verificando si como fuente primaria durante el desayuno
sería la mejor opción para su consumo antes de los alimentos y durante el día
después de cada comida.
